Mediación Intergeneracional: una respuesta a la necesidad de las familias y de sus mayores para llevar una relación equilibrada.

Las relaciones familiares han cambiado y se necesitan fórmulas distintas para abordar esta nueva realidad; como un modelo de mediación basado en el respeto a la autodeterminación de los mayores y a su valor social.

Es normal que en las relaciones familiares surjan conflictos, y en todo conflicto se puede observar la dificultad de las partes para comprender el punto de vista del otro. En las familias con personas mayores, hay que combatir ideas preconcebidas sobre la vejez, estereotipos sociales que ponen obstáculos para poner en práctica la mediación, que promueve la autodeterminación. Muchos hijos creen que sus padres mayores no tienen capacidad para tomar decisiones por el hecho de ser mayores y que ellos tienen la obligación moral de tomarlas en su lugar.

Por eso es necesario cambiar las ideas sobre la vejez, modificar estos clichés negativos, lo cual requiere una concienciación ciudadana que tendría que comenzar por los profesionales, principalmente por aquellos que estamos en relación con las personas, modificando ideas erróneas que igualan decaimiento físico con la imposibilidad de tomar decisiones, e introduciendo un cambio de mentalidad entre la población sobre el significado de ser una persona mayor.  Así  los hijos no repetirán el proceso aprendido de ir tomando el control, no sólo en el cuidado de éstos, sino al decidir qué vida es más apropiada para ellos, ocasionando, sin proponérselo, un descenso de la seguridad personal y de su capacidad de decidir.

¿Cómo contribuimos desde la Fundación Atyme?

Las acciones previas realizadas por la Fundación Atyme han estado encaminadas a este cambio de mentalidad, a través de charlas y cenas-coloquio para diferentes profesionales, ya que la verdadera transformación se puede producir más rápidamente, si los profesionales hacemos ese cambio y lo podemos transmitir a los ciudadanos.

En paralelo hemos utilizado el Programa de Mediación Intergeneracional en estos dos últimos años con resultados muy positivos. Creemos que se necesita más sensibilización social para que se entienda el beneficio que la mediación puede ofrecer a los mayores y a sus familias en particular y a la sociedad en general.

Objetivos de nuestro Programa de Mediación Intergeneracional:

  • Fomentar que los mayores sean protagonistas de sus cambios.
  • Promover las decisiones conjuntas para favorecer el vínculo familiar.
  • Separar crecimiento físico del psicológico.
  • Reconocer las emociones de los mayores.

Ventajas del programa para los beneficiarios:

  • La participación de todos los miembros del núcleo familiar en el proceso de negociación.
  • La responsabilidad de los mayores en su autocuidado.
  • La relación continuada con los miembros de la familia.
  • La autoestima de padres e hijos.

Todas las personas que han participado en el programa presentan conflictos familiares que tienen que ver con diferencias intergeneracionales, teniendo en cuenta que todos los miembros de la familia son mayores de edad.

Algunas de las temáticas atendidas por la Fundación Atyme:

  • Discrepancias en cómo contribuir al cuidado de los padres o de un familiar dependiente: Problemas ante las diferentes opiniones de varios miembros de la familia sobre cómo atender a los padres mayores y también entre los padres ante el cuidado de un hijo dependiente, estos problemas son mayores si se incrementa el número de personas que intervienen.
  • Desacuerdos a la hora de respetar la decisión de los padres.
  • Desacuerdos de los hijos relativos a las decisiones que toma uno de los padres respecto al cuidado del otro padre/madre.
  • Dificultades respecto a normas de convivencia de hijos que regresan al hogar de sus padres como consecuencia de la crisis económica o por una situación de divorcio.
  • Conflictos derivados de las herencias: discrepancia entre hermanos por el negocio familiar heredado, otros conflictos entre familiares por temas de herencia.

¿Qué resultados hemos alcanzado?

El 75% de los casos atendidos alcanzan acuerdos y el 25% no. Hay que destacar que todos los que no consiguen acuerdos no acudieron a mediación todas las personas implicadas para la resolución de los conflictos planteados, así pues es imposible comenzar un proceso en el que se responsabilicen todos los implicados para la resolución de los conflictos.

¿Por qué la mediación intergeneracional de la Fundación Atyme es única?

El modelo de Competencia, aplicado a la ruptura de pareja (Bernal, 1991-2013), ha demostrado su utilidad facilitando la continuidad de las relaciones de los hijos con ambos padres, además de promover la autodeterminación de las personas. Estos resultados nos han llevado, a la Fundación Atyme, a pensar que también puede ser efectivo para abordar los conflictos que surgen en las relaciones entre los hijos adultos y sus padres para que éstos sigan decidiendo sobre sus vidas, con independencia de la edad, alejándolos de la dependencia.

Al igual que nos ocurrió con la introducción de la mediación en los conflictos de ruptura de pareja, aplicar la mediación a este nuevo contexto requiere utilizar un buen programa, preparar  a los profesionales que van a intervenir como mediadores así como una campaña de sensibilización a la población y a los profesionales para cambiar ideas que dificultan o impiden usar esta técnica pacífica de abordar los conflictos en una población que crece de manera rápida y que lo seguirá haciendo en los próximos años: los mayores.

La mediación aplicada a las relaciones intergeneracionales pretende, a través del consenso, fortalecer los vínculos familiares, favorecer un cambio de mentalidad, sobre todo en los hijos adultos, respecto a la importancia que dan al decaimiento físico de los padres, a través de la sobreprotección y contribuyendo, sin proponérselo, a un aceleramiento del proceso de dependencia, dificultando el seguir viviendo una vida plena y autónoma. Por eso, la Fundación Atyme promueve, mediante el programa de mediación, el envejecimiento activo, un enfoque que reconoce la independencia, participación, dignidad cuidado y autorrealización de las personas mayores para garantizar el derecho a tomar sus propias decisiones.

El programa de mediación intergeneracional está subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, constituye una fórmula para que las familias resuelvan sus desacuerdos y los mayores puedan seguir decidiendo sobre sus propias vidas. Aunque, como decíamos anteriormente, el principal problema, que hemos encontrado a la hora de atender esta serie de casuísticas utilizando el modelo de mediación, es la prevalencia de una serie de clichés negativos aprendidos sobre la vejez y que una vez aprendidos, tienen un poder causal en el sentido de que pueden convertirse en profecías que se cumplen a sí mismas. 
Este programa está orientado a cambiar estas ideas que dificultan el que las personas vayan disminuyendo su capacidad de decidir en función del aumento de su edad, descendiendo su seguridad personal al ir viendo mermadas una serie de facultades, relacionadas con el decaimiento físico y que, de ninguna manera, tiene por qué afectar a otros aspectos del razonamiento y emocionales conectados con su capacidad de decidir.

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